El mundo está lleno de muros; de cientos de muros que dividen a pueblos y se proponen a dividir continentes enteros en "pro" de la seguridad nacional y del resguardo de sus ciudadanos. Europa es el continente con el ejemplo más vivo que puedo dar de cómo se pasa de derribar un muro (como el de Berlín) a cómo construir vallas contra los inmigrantes ilegales que huyen de la guerra y la pobreza desde, distintos puntos, desde Asia hasta África, cuyos continentes han sido colonizados por países de la Unión Europea, incluso. En Venezuela pasa algo similar con la nueva estrategia del régimen de Maduro al cerrar la frontera e iniciar la deportación y repatriación masiva de colombianos; más la vergonzosa campaña iniciada por las fuerzas del estado, al momento de revisar y derribar por la fuerza las viviendas humildes de los colombianos en los municipios cercanos a la frontera. Todo esto aparece, en las pantallas del canal del estado, como un acto "heroico de la revolución para salvar al pueblo del paramilitarismo", pero en la calle la gente opina otra cosa. Nicolás Maduro tiene reñida la próxima elección donde se elegirán los diputados a la Asamblea Nacional y donde el nefasto partido gobernante -PSUV- no tiene las de ganar precisamente. Usar la excusa de la existencia de paramilitares, en territorio venezolano, para cerrar la frontera y repatriar a miles de colombianos es descabellado, puesto que ha sido la "Revolución Bolivariana" la que sin dudarlo le ha abierto las puertas de Venezuela a grupos terroristas como las FARC-EP y al ELN; y tal vez muchos no lo recuerden, pero nuestro país ha sido utilizado como guarida de la guerrilla más sanguinaria de nuestro continente. Es muy lamentable lo que ocurre y de la forma que es ejecutado por un gobierno incapaz, que no tiene sentido común porque sus ambiciones políticas los han llevado a atacar a los mismos extranjeros que hace unos años trajeron al país para que, con cedulación aprobada, votarán por Chávez y lograrán "el sueño de Bolívar", por supuesto, todo un engaño y farsa. La campaña mediática del régimen es hacerle creer a los venezolanos, que la culpa de la escasez y contrabando es únicamente de los colombianos, lamentado que existan muchos de ellos involucrados en esas mafias, pero sabemos que tal afirmación es tan demagoga que busca, incluso, el odio contra los mismos para intentar cubrir la crisis que el Chavismo ha generado en Venezuela (la peor en más de cincuenta años, si no es que es la peor de todas). La xenofobia abunda en muchos oficialistas, sus palabras son tan ofensivas como asquerosas, una especie de discriminación y odio que les ha sido inoculado desde lo más alto de la cúpula gubernamental; cosa que alarma a cualquiera, tanta vociferación de mentiras y calumnias han hecho que muchos colombianos en su país, lleguen a atacar a los venezolanos por ser "cómplices de Maduro", cosa absolutamente falsa porque tengo la certeza de que la gran mayoría de los venezolanos rechazamos tal acción.
miércoles, 26 de agosto de 2015
jueves, 13 de agosto de 2015
Las cadenas de odios
El odio es un sentimiento despreciable que suele abundar en muchas personas en el mundo entero, además, abundan diferentes tipos de odios pero que igualmente son nocivos para el ser humano y la sociedad en general. En la Venezuela "socialista", el odio ha logrado alargar sus tentáculos en una cantidad importante de ciudadanos que lo hacen ver en la calle, desde el momento en que están en una cola, en una parada de auto-bus o en la sala de emergencia de un hospital. La sociedad venezolana tiene unas cadenas de odios que día a día se van alimentando y creciendo, gracias a la polarización y a la desastrosa situación que se vive y que hace imposible, para muchos, mantener la calma. Es alarmante salir a la calle diariamente para hacer las diligencias y trabajos que cada individuo en este país tiene y poder sentir la tensión que en Venezuela se respira; ir en el transporte público un día normal es verdaderamente un absoluto desastre, no sólo por el mal estado del mismo, sino, por todo lo que los ciudadanos hacen y como lo expresan ante los demás. Las discusiones de la situación del país es el pan de cada día en Venezuela, y admito que he caído en esas discusiones muchas veces porque causa indignación ver como tanta ignorancia y desconocimiento real de lo que ocurre hace que, en muchos casos ésta crisis empeore.
jueves, 2 de julio de 2015
¿Y si el equivocado soy yo?
Todos los venezolanos tenemos, por lo menos, uno o dos familiares que siguen al régimen actual, se declaran "chavistas", y cada uno de de los venezolanos hemos podido discutir opiniones con ellos sobre la crisis que esta padeciendo el país, ahora bien: ¿Nos hemos preguntado si en toda esta disputa política, los que nos identificamos como opositores, somos los equivocados? seguramente me dirán que con el simple hecho de preguntar eso ya estoy "dudando de mi posición política", pero no es así, es sólo una dinámica de entendimiento ante estos terribles problemas. Conversando con amigos y familiares chavistas, he logrado entender que ellos piensan lo siguiente sobre el régimen socialista:
jueves, 4 de junio de 2015
La inocencia en la guerra
Desde tiempos inmemorables la guerra ha existido, ha rondado cada momento desde la creación de nuestro mundo; jamás ha perdonado a alguien, siempre ha marcado con sus grandes armas de destrucción-tanto físicas como morales- a cientos de miles de millones de seres humanos inocentes, su mayor presa han sido los más pequeños, los más inofensivos, los más felices: los niños. La guerra ha sabido muy bien como marcar para siempre la vida en cada momento de los tantos millones de niños que diariamente sufren la maldad y el odio en su propia tierra, sin que nadie pueda detener lo que ocurre, ha sido la guerra el mayor verdugo de tantas generaciones perdidas entre la tristeza y el resentimiento de haber sufrido y estar sufriendo, cuando apenas, creían ser inocentes.
jueves, 7 de mayo de 2015
Salvemos el periodismo
"El mejor oficio del mundo", diría el Gabo, "El periodismo como arena movediza" diría Vargas Llosa o "La bandera de la libertad", apuntaría un grafiti; lo cierto es que el Periodismo es maravilloso y debemos de salvarlo lo antes posible. Un país debe estar informado, de eso no hay duda, debe saber que ocurre, debe poder conocer quienes serán sus gobernantes: de donde vienen, qué hacen, qué proponen y qué estarán dispuestos a hacer, pero todo esto no es posible sin la intervención profesional del verdadero periodismo, ese que te mantiene alerta y que tanto debemos preservar con fervor para que no sea aniquilado por los amos del poder que en días como los de hoy están buscando como encerrarlo tras las rejas de una cárcel por desnudar la mentira que finalmente ya se les hace imposible sostener.
lunes, 20 de abril de 2015
El oficio de los rebeldes
Suele parecer muy común como profesión, lo suelen calificar de distintas maneras para denigrarlo, pero nunca lo constituyen como es: El oficio de los rebeldes. El periodismo es más que una carrera universitaria o un trabajo tras el escritorio de una sala de redacción o frente a las cámaras de los noticieros, sin quitarle importancia a esto, el periodismo es un modo de vida para todo aquel que lo sienta en sus venas y que todas las mañanas sienta el orgullo de ser un rebelde día tras día, porque en el mundo en que hoy sobrevivimos, ser periodista es ser un rebelde con muchas causas y es que ser perseguido, golpeado, atacado de cualquier forma y hasta asesinado por intentar llevar la verdad ante la sociedad, no merece otro nombre que no sea el de digna rebeldía humana y como diría el Gabo "El mejor oficio del mundo". Cuando un joven decide aventurar su vida en el Periodismo es una decisión que se toma con mucha felicidad, porqué la felicidad es lo que te hace sentir bien cuando haces lo que amas y eso que amas se convierte en tu felicidad. Lo digo por experiencia propia, cuando decidí estudiar Periodismo lo hice con una decisión que solo yo sentía propia; lo tomé como una razón de existencia y admiración por todos aquellos rebeldes que día tras día luchan en las calles, luchan en los campos de batallas con tanta vocación y rebeldía , y por supuesto, por todos aquellos héroes del oficio que han perdido la vida luchando porque el mundo conozca la verdad que los gobiernos intentan ocultar y por la cual las nuevas generaciones seguiremos batallando.
miércoles, 4 de marzo de 2015
Leer y resistir
Parece que la sociedad global que hoy cree vivir en un mundo mejor se ha convertido en un establo de mentiras, difamaciones y/o cualquier tipo de injurias que se puedan palpar día a día. De pequeños todos no han tenido la oportunidad de poder ser libres en sí, pensantes, reflexivos, dialogantes o incluso sentimentales; el "estado educativo" represor ha mantenido a millones de personas bajo un "telón de acero" comunicacional y "cultural" en donde la ignorancia es la que se multiplica por segundo y muta cada momento. Esto es sólo una reflexión que, como ser pensante o eso creo ser, puedo hacer de las circunstancias atroces que vive nuestra humanidad y que precisamente debería cambiar pero que es casi una utopía, salvando el derecho y sentimiento a creer en ellas. Cada vez que una persona lee, es una persona que esta resistiendo al modelo político-económico-cultural-social que tiene en su país y que impone el mercado, esa persona que lee, resiste de manera que no se da cuenta muchas veces de que lo esta haciendo; porque resistir ha sido estúpidamente comparado con resistir en una batalla, en una guerra o en una pelea, NO, resistir con ideas es un acto pleno, consciente de que podemos ser seres mejores y que la lectura nos hace efectivamente mejores personas en un mundo donde lo absurdo es normal y lo normal llegaría ser absurdo, por ejemplo: Recibir las miradas cortantes de todas las personas de un autobús cuando te ATREVES a sacar un libro y comenzar a leer. Todo esto es o debería ser normal en una sociedad "culta", pero como tenemos sociedades mercantiles, por supuesto que leer se ha convertido en un acto REVOLUCIONARIO(independientemente de lo político) porque estás resistiendo a cualquier sistema: comunista, capitalista, o al mismo modelo mercantilista social del "bienestar común". Siempre he soñado con un mundo lleno de libros por aquí y por allá, con un mundo donde sean los libros la herramienta de paz más usada por los gobiernos, donde en las escuelas, universidades o cualquier centro de estudio sea la lectura, sean los libros ese "arma" poderosa de destrucción masiva de la ignorancia la que impere por encima del poliéster de los estereotipos; y es que leer es un sentimiento, más que una acción o un simple verbo porque cuando lees te enamoras de la lectura, te enamoras, te apasionas de lo que muchas veces nos parece extraño o desconocido, y he allí la "metamorfosis"-se vale la palabra aquí- que hace el ser humano: Pasar de un acto a un sentimiento. Leer es resistir porque nos enseña que en las derrotas también se aprende mucho más de lo que se cree, leer es resistir porque no es digno quedarse con sólo una imagen, leer es resistir porque el mundo cambia y nosotros cambiamos, muchas veces sin saber de que forma, pero leer es resistir porque resistir también es aprender y aprender se logra todos los días. Cuando los libros multipliquen las balas, cuando los libros sean más baratos que las bebidas alcohólicas y cuando leer no sea un "acto absurdo" verdaderamente estaremos cambiado el mundo, mientras tanto les invito a seguir siendo realistas pero no perder esas ilusiones que tenemos y no podemos dejar perder por lo que digan los "seres" dominados por el mercado de la mentira y de la ignorancia. Cambiemos el mundo, leamos.
Por: Carlos Guerrero / @SrVenezolano.
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